lunes, 4 de noviembre de 2013

Día 5: Conduciendo por la histórica Ruta 66.


26 de Octubre de 2012 (Viernes)

La mayoría de la gente que hace este viaje dedica un solo día a recorrer la distancia que hay entre Los Ángeles y el Gran Cañón o, como mucho, duerme un poco antes en Williams. Nosotros teníamos claro que en esta ruta había tantos pueblos por visitar que queríamos verlos tranquilamente y dedicarle al menos dos días a este recorrido. Queríamos ver las grandes ciudades y los parques naturales, pero también queríamos pasear sin muchas prisas por los pequeños pueblos de Arizona y California, entrar en sus tiendas o comer en sus restaurantes.

Hay mil cosas que hacer y ver en este trayecto, pueblos como Calico, Oatman, Kingman, Seligman, Williams, restaurantes como el Peggy Sue, el Mr Dz, y algunos más que descubrí en Williams y de los que hablaré más tarde y que merecen una parada. Supongo que habrá gustos para todo y que a algunos estos pequeños lugares no les interesarán más allá de hacer una visita fugaz de unos minutos y seguir de nuevo la ruta. Nosotros no nos arrepentimos para nada de hacerlo así, e incluso dividiéndolo en dos etapas se nos quedaron cosas pendientes. Seguramente si hubiésemos hecho noche en Kingman como teníamos pensado en un principio podríamos haber aprovechado algo mas el tiempo.


Salimos este día pronto de Las Vegas en dirección Kingman, teníamos algo menos de dos horas para llegar pero antes queríamos visitar un pequeño pueblo llamado Chloride.


Chloride

Chloride es un pueblo de Arizona situado a media hora de Kingman en dirección a Las Vegas.


Es exactamente el pueblo que esperas encontrarte al pensar en un pueblo del oeste americano y, aunque está considerado un pueblo fantasma no lo es, pues en la actualidad aún vive en él una importante comunidad, y cuenta con algunas tiendas y un restaurante. Si os gusta la fotografía es un buen lugar para tomar buenas instantáneas.

 


Después de ver Chloride nos esperaba Kingman. Kingman es quizás el pueblo menos interesante de los que hay en la ruta, salvo algunas excepciones. Una de ellas es la famosa Locomotora Santa Fé, una locomotora a vapor de enormes proporciones situada justo en frente del famoso restaurante Mr D’z. Y también justo al lado se encuentra el Museo de la Ruta 66, nuestra siguiente visita en el lugar. Te cobran una entrada simbólica (unos 3 o 4 $ creo recordar), pero al no llevar monedas nos dejaron pasar sin pagar. El museo realmente no es nada del otro mundo, no se necesita apenas tiempo para visitarlo porque es realmente pequeño pero en mi opinión no es una parada imprescindible, tampoco nos pareció que lo tuviesen muy cuidado ni que se interesen mucho en su mantenimiento.

Locomotora Santa Fé en Kingman

Aunque era aún algo pronto el hambre ya empezaba a apretar así que decidimos entrar a comer en el Mr Dz (105 E Andy Devine Ave)  , otro de los restaurantes imprescindibles de la ruta. A pesar de que no es tan bonito, ni tan grande, ni está tan bien decorado como el Peggy Sue, el Mr D’z parece aún más auténtico que el primero y desde luego es parada obligada en la ruta.

Restaurante Mr D'z
  
Cuando terminamos de comer se nos presentó una duda, a mi me hacía mucha ilusión conocer Oatman y la idea en nuestro planning inicial era acercarnos desde Kingman y volver. Oatman es otro de esos pueblos típicos del oeste, situado en Arizona en el condado de Mohave, es conocido principalmente por los burros que pasean en total libertad por sus calles. Oatman está a unos 47 km de Kingman pero por una carretera realmente complicada que hace que en el trayecto se tarde 45 minutos, con lo que visitar Oatman nos hacía sumar una hora y media de trayecto de coche más el tiempo que necesitásemos para ver el pueblo. Después de mucho pensarlo y teniendo en cuenta que nuestros días eran cortísimos (anochecía muy pronto) decidimos no ir  y continuar la ruta hacia Seligman por el antiguo tramo de la Ruta 66 donde se encuentra la famosa Hackberry General Store. Si decidís visitar Oatman, en la carretera que une el pueblo con Kingman hay otro punto de interés, la Cool Spring Station (8275 W, Oatman Rd. Kingman), una antigua gasolinera que se ha convertido en un símbolo más de la Ruta 66.

No haber ido a Oatman es una de las espinitas que se me ha quedado en este viaje, es un pueblo que me hubiese gustado conocer, quizás en otra época del año con mas horas de luz hubiese sido posible pero a finales de octubre era imposible incluirlo en la ruta.


La Hackberry General Store es uno de los iconos de la Ruta 66 y por lo tanto, parada obligada en la Ruta. Se encuentra en la antigua Ruta 66 que une Kingman con Seligman.



Aquí Miguel Ángel perdió la noción del tiempo con las fotografías, cualquier rincón merece la pena y mires donde mires encuentras algo interesante que merece ser retratado.


Y, aunque se ve que el lugar está muy cuidado, el dueño nos pareció de lo más antipático.

Hackberry General Store

Después de pasar mucho más tiempo del previsto en este lugar salimos hacia Seligman pasando antes por Peach Springs. Había leido que este era el pueblo en el que se inspiraron para realizar la peli de Cars así que nos dimos una pequeña vuelta pero no vimos nada interesante allí, y los coches de la peli nos los encontramos todos en Seligman, no en Peach Springs.

Seligman es uno de los pueblos más emblemáticos de la Ruta 66. Realmente el pueblo es bastante pequeño, poco más de una calle, pero The Rusty Bolt es uno de los edificios mas fotografiados del lugar.


Y ya que estábamos allí no podíamos dejar de entrar a otro de los lugares mas emblemáticos de la Ruta, la barbería de Angel Delgadillo, uno de los precursores de la recuperación de este antiguo tramo de la Ruta 66 que luchó con el objetivo de que estos pueblos no quedasen en el olvido. La barbería en la actualidad se ha convertido en una tienda de souvenirs, pero aún conserva lo que fue antaño.

Barbería Angel Delgadillo en Seligman

Aún nos quedaba llegar a Williams donde pasaríamos la siguiente noche, y como ya iba siendo costumbre en los últimos días, lo hicimos cuando ya había anochecido. Williams nos encantó nada mas llegar, es un pueblo precioso del que no se habla muy en profundidad y que en mi opinión merece mucho la pena, y ver todas sus calles y casas decoradas para Halloween le dieron un encanto aún más especial. Una de las mejores decisiones que tomamos en el viaje fue dormir aquí.

Hotel Canyon Country Inn 


Lo primero que hicimos nada mas llegar fue instalarnos en el hotel, Canyon Country Inn, un B&B ubicado en una preciosa casa típica y decorado con montones de osos de peluche por todas partes.



Hotel Canyon Country Inn
"Las fotos son de la mañana siguiente"

Una de las ilusiones que tenía era cenar esta noche en el Wild West Junction , un restaurante típico del oeste americano situado en el centro de Williams en el que por las noches las cenas vienen acompañadas de un espectáculo country.

Cuando llegamos me di cuenta de que el local era tal y como me lo había imaginado, la gente cenaba en sus mesas mientras un grupo de cawboys tocaba música country en el escenario del fondo del local, me encantó el sitio!  Pero no siempre las cosas salen como se planean y nada más entrar el dueño (un personaje bastante curioso, por cierto) nos comentó que la cena de ese día era privada y no podían recibir a más gente. Si os alojais en Williams no dejéis de ir a este restaurante, con un poco mas de suerte de la que tuvimos nosotros seguramente podréis disfrutar de una buena cena, nosotros no probamos la comida pero ya solo el ambiente del lugar merece totalmente la pena.

Bastante disgustados, sobre todo yo por la ilusión que me hacía cenar allí, nos fuimos hacia el Cruiser’s, otro de esos restaurantes típicos ambientados en la Ruta 66 que también merece una visita, era nuestra segunda opción.


Después de cenar nos fuimos de nuevo al hotel, el pueblo estaba precioso pero hacía muchísimo frío (teníamos unos tres grados y soplaba muchísimo viento), no apetecía nada pasear y no habíamos hecho ninguna foto, así que decidimos dejar la visita a Williams para la mañana siguiente antes de salir hacia el Gran Cañón.

De nuevo tendríamos que madrugar más de lo previsto…

PUEDES LEER EL RELATO COMPLETO DEL VIAJE:

2 comentarios:

  1. Uff, que grandes recuerdos y que ganas de volver. Creo que voy a dejar de leer, que me está entrando una angustia y añoranza....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No vi este comentario María! Seguro que algún día volvemos por allí, antes o después pero habrá que volver!

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...