lunes, 10 de marzo de 2014

Día 6: Roma (I): El Vaticano

30 de Septiembre de 2011.

Nos levantamos pronto nuestra primera mañana en Roma con la ilusión de que en unas horas íbamos a realizar una de las visitas que mas nos llamaban la atención en este viaje, íbamos a conocer la Necrópolis Vaticana. (Aquí están los datos para solicitar la entrada).


Teníamos hora a las 9,45 y sobre las 9,30 nos dirigimos a la Guardia Suiza que se encuentra junto al columnario izquierdo de la Plaza de San Pedro, tal como indicaba el papel que me enviaron al realizar la reserva de la visita. Nos recogieron las reservas y pasamos el primer acceso con control de seguridad incluido. Unos metros mas tarde el proceso se repitió, nos volvieron a pedir las reservas y por fin llegamos al punto de encuentro para acceder a la Necrópolis. Éramos solamente siete personas, y la visita duró aproximadamente hora y media y es muy recomendable. Si tenéis oportunidad no dudéis en hacerla pues merece mucho la pena recorrer los caminos enterrados en el subsuelo del Vaticano.

En la visita a la Necrópolis está completamente prohibido hacer fotografías, por lo que no tenemos ninguna para ilustrarla, pero si queréis haceros una idea de lo que se ve durante la visita podéis acceder a la visita virtual de la página del Vaticano. Y juzgar vosotros mismos si merece la pena...



Después de recorrer los caminos subterráneos del Vaticano y de ver la “supuesta” tumba del Apóstol San Pedro, punto último del recorrido por la Necrópolis, salimos a las grutas vaticanas y desde allí accedimos directamente a la Basílica de San Pedro. Pasamos algo más de media hora en la Basílica, vimos la Piedad de Miguel Ángel y la tumba de Juan Pablo II, trasladada desde las grutas vaticanas al interior de la Basílica.

La Basílica de San Pedro

Interior de la Basílica de San Pedro

Mas tarde salimos a la Plaza de San Pedro y pasamos casi una hora haciendo fotografías del lugar que tantas veces antes habíamos visto en televisión.

La Plaza de San Pedro

Había reservado la entrada a los Museos Vaticanos a las 14,00 h, pero a las 13,30h ya habíamos terminado de comer así que nos dirigimos a los Museos Vaticanos. Desde la Basílica de San Pedro hasta el acceso a los museos hay 1 km aproximadamente. Cuando llegamos apenas había cola para entrar, y nos dejaron acceder media hora antes sin problemas.

Basílica de San Pedro

Piedad de Miguel Ángel en la Basílica de San Pedro

La verdad es que los Museos Vaticanos son inmensos y pasamos allí mucho tiempo recorriendo todas las salas, hasta llegar al final del recorrido: la Capilla Sixtina.



Algunas obras de arte de los Museos Vaticanos

Vimos entre otras algunas de las más famosas obras de los museos (en las fotografías anteriores) Laocconte y sus hijos, el Torso de Belvedere, la sala de los mapas o la famosa escalera helicoidal de Da Vinci.

A medida que el número de las salas disminuía nos íbamos encontrando más cerca del destino final, y por fin, accedimos a la Capilla Sixtina, que en la actualidad es la sede del cónclave donde los cardenales eligen al nuevo Papa y donde se nos fue el tiempo mirando al techo mientras contemplábamos una de las mejores obras de Miguel Ángel .

La Capilla Sixtina

El siguiente paso en nuestro itinerario era visitar el Castillo de Sant’ Angelo, en nuestra guía ponía que cerraban a las 19,00 h ,pero eran las 18,30 h cuando llegamos a la entrada y ya no nos dejaron pasar.

A pesar de no poder acceder ese día (lo haríamos unos días mas tarde) el paseo nos dejó unas preciosas vistas de la Basílica de San Pedro iluminada.


Vistas de la Basílica de San Pedro de camino al Castillo de Sant' Angelo

Con el castillo ya cerrado tuvimos que pensar un plan alternativo para terminar el día y como eran tantas las ganas que teníamos de ver la Fontana di Trevi decidimos acercarnos hasta allí dando un paseo, a pesar de que no estaba demasiado cerca.


La Fontana di Trevi


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