sábado, 5 de abril de 2014

Día 9: Roma (IV): Campo di Fiori, Piazza Venezia, El Trastévere y más.


3 de Octubre de 2011
Inicialmente, cuando preparamos el viaje, teníamos claro que este día lo dedicaríamos a hacer una excursión a Pompeya en el día desde Roma, y lo mismo seguimos pensando hasta que los días en Roma iban transcurriendo y el cansancio iba aumentando.

Lo normal al plantear un viaje de este tipo en el que es necesario recorrer tantos kilómetros en coche es que a lo largo del mismo surjan imprevistos que hagan necesario modificar el itinerario inicial, y eso fue lo que nos ocurrió este día. Nos habían quedado pendientes muchas visitas en Roma muy importantes para nosotros y decidimos quedarnos un día mas en la ciudad y, también, tomárnoslo con mas calma.

También influyó el hecho de que a estas alturas del viaje estábamos ya bastante cansados e ir y volver de Roma a Pompeya nos suponía añadir casi 500 kilómetros mas a los mas de 4100 que realizamos en el viaje. El hecho de que al día siguiente nos esperasen otros 550 km mas para llegar hasta Venecia tampoco ayudó mucho. Así que tomamos la decisión, Pompeya tendría que esperar a otra ocasión mejor, a pesar de que era uno de los lugares que más curiosidad me despertaban en este viaje. 



Comenzamos la mañana en la ciudad visitando el mercado de Campo di Fiori, un típico mercado italiano, muy colorido y lleno de puestos de flores, frutas y verduras donde pasamos parte de la mañana paseando y haciendo algunas compras.




En el Mercado de Campo di Fiori

Seguimos nuestro paseo hacia Piazza Venecia, en la que se encuentra el enorme Monumento a Víctor Manuel II construido en mármol blanco y dicen que no muy del agrado de los ciudadanos romanos.


Monumento a Víctor Manuel II en Piazza Venezia

Desde allí nos dirigimos hacia la Piazza de Campidoglio para ver las vistas de la ciudad, pasando antes por el Mercado y Foro de Trajano.

Foro de Trajano

El principal motivo de acercarnos a la Piazza de Campigdolio, en el Monte Capitolino, era poder contemplar las espectaculares vistas que desde allí se pueden observar del foro romano. En la misma plaza también se encuentra la famosa estatua de la loba amamantando a Rómulo y Remo y los Museos Capitolinos, a los que por falta de tiempo no entramos. 

Vistas del Foro Romano desde la Piazza del Campigdolio

Escultura de la loba capitolina

Hicimos la siguiente parada del día en la Iglesia de Santa María en Cosmedin, para ver la famosa Boca della Verita asociada a una famosa leyenda. Cuenta esta leyenda que la boca se cierra si mientras introduces la mano derecha en su interior pronuncias una mentira.

La Boca della Veritá en la Iglesia de Santa María in Cosmedín

Pusimos después camino al Trastévere pasando antes sobre el río Tíber  para ver la pequeña Isola Tiberina. Cruzamos a la isla por el Ponte Fabricio y salimos de la misma por el Ponte Cestio en un corto paseo de apenas unos minutos.

La Isola Tiberina

El resto de la tarde la pasamos en el Trastévere, el barrio más bonito de la ciudad, muy típico romano, repleto de restaurantes y sin apenas coches por sus calles.


El Trastévere

Vimos la Piazza in Piscinula, paseamos por Vía della Lungaretta y llegamos hasta la Piazza de Santa María in Trastévere, donde aprovechamos para visitar la iglesia del mismo nombre contemplando algunos rincones que ya de por sí hacen que el paseo por este barrio merezca la pena.     





Rincones del Trastévere

Y con nuestro paseo esa tarde por el Trastévere terminaba nuestra visita a Roma. Pasamos cinco noches en la ciudad y, aunque nos quedaron pendientes algunos lugares que también nos hubiese encantado conocer como las Termas de Caracalla y las Catacumbas de San Calixto, visitamos casi todo lo planeado y nos llevamos una imagen muy completa de la capital italiana.

Y esa noche nos fuimos a dormir pensando solo en conocer Venecia.

4 comentarios:

  1. En los viajes siempre hay cambios sobre la marcha...es casi inevitable. Pero lo que cuenta es disfrutarlo igual ^_^

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    1. Pues a mi me quedó una pena enorme por no haber ido a Pompeya pero es que Roma necesita cuatro días al menos para ver lo principal. Así que para otra vez será! Un beso!

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  2. Creo que hicisteis bien en no ir hasta Pompeya. no porque crea que Pompeya no merezca la pena, al contrario, creo que merece tanto la pena, que es mejor dedicarle tiempo con calma. Y también Roma merece dedicarle tiempo. Ya habrá ocasión para que visitéis esa ciudad!

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    1. M. Carmen muchas gracias por pasarte! Te he enlazado ya, somos tantos que voy poquito a poco ubicándome en este mundo.
      Pues tienes toda la razón, habría sido toda una paliza y con lo que nos gustó Italia estoy segura de que volveremos por allí, y veremos lo que quedó pendiente con calma. Un saludo!

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