sábado, 12 de abril de 2014

Londres (I): Las luces de la ciudad.

Miércoles 25 de Enero de 2012 

Nuestro vuelo salía de Zaragoza a las 13,25 y llegaba a Londres a las 14,30 h (hora local). El viaje con Ryanair fue perfecto, embarcamos pronto, salimos puntuales y llegamos también en hora. Durante el trayecto compramos los billetes del Stansted Express (ida y vuelta) por 26 libras cada uno ya que sabíamos que en la propia estación serían algo más caros, y además los aprovecharíamos durante todo el viaje para utilizar los 2x1.

Comimos en el mismo aeropuerto nada más aterrizar y después de reponer fuerzas nos dirigimos a la estación del tren, situada en el nivel inferior de éste. Los trenes del Stansted Express pasan con una frecuencia de 15 minutos y el trayecto hasta Liverpool Street dura unos 45 minutos. Una vez en Liverpool Street cogimos la línea amarilla o circular del Metro hasta Victoria Station  y, nueve paradas más tarde, estábamos por fin en el Best Western Victoria Palace.







Tras la sorpresa inicial de ver que nos habían alojado en un pequeño apartamento con sala de estar y cocina al mismo precio que una habitación doble normal, nos instalamos y, cuando decidimos empezar a conocer la capital inglesa, ya había anochecido en la ciudad. El tema del horario nos limitó un poco las visitas y los itinerarios que realizamos en los días que estuvimos allí pues anochecía a las 16,30 h y, además, la hora de cierre de la mayoría de los monumentos era también muy temprana.


Para esta primera tarde no había preparado ninguna ruta porque no confiaba mucho en que nos sobrase demasiado tiempo para realizarla, así que la idea que teníamos era dar un paseo por la zona del Palacio de Westminster para verla iluminada.  
Y así, en un paseo de unos veinte minutos desde el hotel llegamos a unos de los monumentos más conocidos de Londres, la Torre del Reloj del Palacio de Westminster o, lo que es lo mismo, el Big Ben. 
Nuestro primer contacto con la ciudad...


Cruzamos hacia la otra orilla del Támesis para tener una mejor perspectiva del Palacio de Westminster o sede del Parlamento del Reino Unido y fotografiamos el London Eye también iluminado.

Palacio de Westminster

El London Eye es una de las mayores norias de Europa y se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad ya que ofrece unas preciosas vistas de la zona de Westminster y de las orillas del Támesis.  Al día siguiente subiríamos para comprobarlo en primera persona.

London Eye

La verdad es que la zona es preciosa por la noche y merece la pena dar un paseo junto a la orilla del río viendo las luces iluminadas de algunos de los monumentos más importantes de Londres.


Big Ben


A la mañana siguiente volveríamos a conocer toda la zona de Westminster, pero esta vez ya de día, con más tiempo y más en profundidad.

4 comentarios:

  1. Que fotos mas chulas!! Yo me enamoré del Parlamento ^_^
    Tengo ganas de volver a Londres. Nos gustó mucho!

    ResponderEliminar
  2. A mi también me encantó, no esperaba que me fuese a gustar tanto y también me gustaría volver, pero hay tantos sitios por ver a los que aún no hemos ido que no sé cuando podrá ser...

    ResponderEliminar
  3. Lo positivo de que anochezca pronto es que por la noche la ciudad luce genial y salen fotos tan chulas como las tuyas :D

    Pero si que es cierto que esos horarios limitan mucho las jornadas, aunque bueno, pasear por Londres siempre es interesante.

    Saludotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad José Carlos, hay ciudades que de noche se disfrutan muchísimo y aunque los días sean cortos se aprovechan igual. Algo parecido nos pasó en Las Vegas, que nos alegramos de viajar a principios de noviembre y que anocheciese temprano para vivirlo más de noche.
      Te he enlazado y así sigo tu blog! Un saludo!

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...