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Visitar el Castillo de Hluboká, en Bohemia del Sur.

Lunes 15 de Octubre de 2018

Aquel lunes nos marchábamos de Praga. Habíamos pasado seis noches en la ciudad, cinco días completos en los que nos había dado tiempo a ver mucho más de lo planeado y lo que es mejor, a disfrutarlo con calma.

Dejábamos el Hotel Cloister Inn en el que habíamos pasado casi una semana, dejábamos la capital de la Rep. Checa para comenzar nuestro road trip por el país. Comenzaba la segunda parte de nuestro viaje.

Habíamos reservado un coche con Europcar con recogida en su Oficina de Praga (situada en el Barrio Judío) y devolución en el Aeropuerto para evitarnos desplazamientos innecesarios.  Habíamos elegido un vehículo de tamaño mediano, con un maletero lo suficientemente grande para poder meter todas nuestras maletas y el carro de nuestra peque. Pero no lo conseguimos.

Cuando vi llegar a Miguel Angel con el coche a la puerta del Hotel, mientras yo esperaba junto a Carla, y a las mil maletas y trastos varios que llevábamos, y vi aquel maletero, ya supe que íbamos a tener problemas.

No fue fácil pero finalmente, encajando piezas y colocando la maleta de mayor tamaño en el asiento delantero, conseguimos meterlo todo en el coche y poner rumbo a Cesky Krumlov.

Como íbamos a pasar tres noches en aquel pueblo que tantas ganas tenía de conocer decidimos dedicar el trayecto de este día para realizar alguna visita diferente. Pensamos en diferentes opciones que no supusiesen desviarnos demasiado de la ruta inicial y, tras desechar la idea de entrar en Ceske Budejovice para visitar su fomasa plaza, decidimos decantarnos por conocer el Castillo de Hluboka.

Castillo de Hluboká


Y lo decidimos a pesar de que sabíamos que al ser lunes, no podríamos visitar su interior por estar cerrado al público- Aun así pensaba que el castillo de Hluboka no me iba a defraudar, cuando preparaba el viaje había visto fotos de diferentes castillos de la Rep. Checa y Hluboka siempre me parecía el más diferente y especial de todos.



Y cuando llegamos supe que no estaba equivocada…




Su arquitectura (que recuerda al Castillo de Windsor quehabíamos visitado meses atrás), y los colores de su fachada (amarillos y blancos) hacen que este castillo sea posiblemente uno de los más fotogénicos del país.



Alrededor del palacio se extiende un enorme jardín que fuimos incapaces de recorrer al completo. Fuentes, invernaderos, flores, y un extenso bosque hacen que el lugar resulte precioso y lleno de vegetación. 



Seguramente hubiésemos disfrutado del paseo si este día nos hubiese acompañado algo más el tiempo. No habíamos dejado de ver el Sol durante toda nuestra estancia en Praga, pero aquel día fue posiblemente, el de peor temperatura de todo el viaje.



El castillo además, se encuentra situado en lo alto de una colina, y desde la parte trasera del mismo es posible observar una panorámica de los extensos campos de esta zona de Bohemia del Sur.



El pueblo en el que se encuentra ubicado, Hlunoka nad Vitavou, también merece una visita. Antes de visitar el castillo, decidimos pasear por la zona y comer en el Restaurante del Hotel Zavis z Falkenstejna, junto a la plaza del pueblo, y fue todo un acierto.


Iglesia de Hluboka nad Vitavou desde el Restaurante

Tras la visita al Castillo continuamos el viaje hasta Cesky Krumlov. Habíamos reservado un apartamento en la Pension Athanor, un alojamiento espectacular que cuenta con habitaciones dobles y diferentes apartamentos y sobre el que podéis leer más en nuestro post sobre los Alojamientos empleados en este viaje.




Había intercambiado varios correos con la propietaria sobre nuestra hora de llegada, me había insistido en que la avisase una media hora antes de llegar a la ciudad y así lo había hecho, pero aun así tuvimos que esperar una media hora en la puerta de nuestro apartamento a que llegase a entregarnos las llaves. Esta es una de las cosas por las que no reservamos apartamentos con más frecuencia aunque en esta ocasión, salvo por este detalle, la estancia que tuvimos no pudo ser más perfecta.


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